Un exembajador de EE.UU. que fue cercano a AMLO choca con Sheinbaum por la detención del Mayo: las claves de la confrontación
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, suma una semana de confrontaciones con Ken Salazar, exembajador de Estados Unidos en el país, por las circunstancias en las que se realizó la detención del capo mexicano Ismael “el Mayo” Zambada hace casi dos años.
Sheinbaum acusa a Salazar de haber mentido en la forma en la que se produjo el arresto y dice que en estos hechos hubo una presunta violación a la soberanía de México. Salazar niega que haya sido así.
No es la primera vez que Salazar choca con autoridades de México. Durante el período en el que fue embajador entre 2021 y 2025, en la presidencia de Joe Biden, tuvo tensiones con el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador luego de que criticó la reforma judicial que el mandatario impulsó.
A pesar de que López Obrador se refería a Salazar como un “amigo” y con frecuencia lo recibía en el Palacio Nacional —la sede del Gobierno—, le reclamó por declaraciones que hizo agosto de 2024 en las que aseguró que permitir que los jueces sean electos por voto popular sería un riesgo para la democracia en México. Para López Obrador, esos dichos de Salazar representaron una intervención indebida en los asuntos del país.
Semanas antes, a finales de julio de ese año, los gobiernos de México y Estados Unidos abrieron otro episodio de tensión precisamente por la manera en la que ocurrió la detención del “Mayo” Zambada.
Fundador del Cartel de Sinaloa, el capo fue arrestado el 25 de julio de 2024 en Estados Unidos, adonde fue llevado en avión desde México. Él dice que Joaquín Guzmán López, uno de los hijos de Joaquín “el Chapo” Guzmán —condenado a cadena perpetua en Estados Unidos—, lo engañó para ser trasladado a territorio estadounidense, donde en 2025 se declaró culpable de cargos de narcotráfico y ahora espera sentencia.
Para el Gobierno de México, sin embargo, las circunstancias en las que Zambada llegó a Estados Unidos no han estado claras desde entonces y apuntan a que autoridades estadounidenses presuntamente violaron la soberanía nacional, aunque Washington niega haber estado involucrado.
La controversia por la detención de Zambada volvió a cobrar fuerza este mes, después de que el medio Pie de Nota publicó el 2 de julio un reporte en el que dice haber tenido acceso a un informe interno del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), en el que la institución supuestamente reconoce que participó en el arresto del capo e incluso admite que el avión en el que fue trasladado era de su propiedad.
CNN no ha podido verificar esto de manera independiente y contactó al Departamento de Justicia de Estados Unidos, al que está adscrito el FBI, para pedir comentarios.
Desde que el reporte se dio a conocer, ha generado numerosas reacciones en México, en particular desde el Gobierno encabezado por Sheinbaum.
El lunes, en su conferencia mañanera, la mandataria urgió a que se esclarezca cómo se dio el arresto de Zambada.
“La manera en que se hizo esta detención es muy importante sacarla a la luz, lo que se dijo en su momento y lo que dicen ahora. ¿Quién mintió? Es muy relevante, muy relevante para las autoridades actuales del Gobierno de los Estados Unidos y las de entonces, muy relevante”, dijo.
Al día siguiente, el gabinete presentó un reporte con la información que tiene sobre el arresto y Sheinbaum reclamó a Salazar haber dicho que Estados Unidos no estuvo involucrado cuando hay indicios de que sí.
“La primera pregunta es: ¿quién miente?, ¿quién mintió?, ¿mintió el embajador Ken Salazar? ¿Por qué es relevante? Primero, el haber mentido como embajador. Y segundo, de participar una de las agencias de Estados Unidos en este operativo, estaría violando tratados internacionales y la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos”, dijo.
El miércoles, Sheinbaum insistió en sus críticas a Salazar y, por la tarde, la Fiscalía General de la República (FGR) dio una conferencia de prensa en la que informó que investiga si el exembajador mintió y si hubo violación a leyes.
“Todo apunta a que estaríamos de cara a tres situaciones graves: una serie de violaciones al derecho mexicano e internacional, un pacto al margen de la ley, así como una mentira de un diplomático estadounidense, la cual significaría una transgresión al principio angular de la buena fe en las relaciones diplomáticas”, dijo la fiscal Ernestina Godoy.
Horas después de la conferencia de la FGR, Salazar publicó en X un mensaje en el que abordó el tema, insistió en que Estados Unidos no participó en el arresto de Zambada y aseguró que, en su momento, entregó la información que tenía al Gobierno de México.
“La presidenta Claudia Sheinbaum ha hecho una pregunta: ¿quién dijo la verdad? Permítanme responderla claramente: El fiscal general Merrick Garland y yo nos comunicamos con el Gobierno mexicano en nuestras declaraciones públicas y con el Gobierno mexicano el 25 y 26 de julio de 2024 sobre las detenciones de Ismael Zambada García y Joaquín Guzmán. Nos comunicamos con el Gobierno mexicano que no era nuestro avión, no era nuestro piloto y no era nuestra operación”, dijo.
“La verdad es la verdad, the truth is the truth”, remarcó.
Esta respuesta, sin embargo, no convenció a Sheinbaum, quien en su conferencia mañanera de este jueves insistió en que Estados Unidos y el exembajador deben dar más explicaciones.
“Dice lo mismo que dijo hace dos años, pero el problema es que recientemente se presenta el avión como un operativo del FBI”, dijo la mandataria.
“El problema es que hay una contradicción y, de acuerdo con la Fiscalía (de México), hay falta a la verdad por parte del exembajador. Eso es lo que nosotros estamos planteando”, añadió.
CNN contactó al Departamento de Estado de Estados Unidos para pedir comentarios.
La confrontación entre Sheinbaum y Salazar se suma a las tensiones que México ha tenido con diferentes actores políticos e institucionales de Estados Unidos, incluso desde antes de que Donald Trump iniciara su segundo mandato presidencial en enero de 2025. Los motivos de estas confrontaciones van del combate al crimen a la migración, pasando por el comercio.
Xóchtil Pimienta, profesora de Relaciones Internacionales del Tecnológico de Monterrey, consideró que este episodio en particular es un reflejo del debate que existe entre México y Estados Unidos sobre los límites de la cooperación en seguridad.
“¿Por qué el tema es delicado? El tema es delicado porque el Gobierno mexicano no solamente está viendo la captura de un narcotraficante. Está viendo que se involucran temas como el respeto a la soberanía, algo muy importante que es la transparencia en la cooperación bilateral en términos de seguridad, la confianza que hay entre los dos países y que quedaría un precedente tremendo que dejaría que hubiera operaciones unilaterales de agencias en territorio mexicano”, dijo a CNN este jueves.
De acuerdo con la especialista, si bien hay elementos para pensar que esta confrontación se quedará al nivel de un “debate de narrativas” y no escalará a un conflicto mayor porque Salazar no es un diplomático en activo, lo que sí revela es que persisten los problemas de desconfianza, en un contexto en el que Trump insiste en que fuerzas estadounidenses puedan realizar operativos contra carteles del narcotráfico en territorio mexicano y Sheinbaum rechaza esa posibilidad.
“La confianza es el verdadero tema de fondo. Más allá del caso Zambada, este episodio nos está revelando que la cooperación bilateral está en un problema, en un momento crítico en términos de confianza”, dijo Pimienta, al tiempo que señaló lo que ve como uno de los principales objetivos de Sheinbaum en este campo.
“La presidenta Sheinbaum siempre va a buscar reforzar el principio de que la cooperación debe darse entre gobiernos con respeto a la soberanía y con absoluta transparencia de lo que se busca hacer y lo que se está haciendo”.
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